Hoy he tenido la suerte de poder compartir una hora con Sergi Benet de la mano de Mario Brassesco gracias al curso Nuclio Founders.
En mi caso, llevo años emprendiendo y empujando la locomotora de los proyectos que he ido liderando a lo largo de casi dos décadas, y por fin he encontrado un espacio donde poder compartir y aprender conocimiento con personas con un bagaje profesional espectacular en el mundo del emprendimiento, así como otras personas que tienen las mismas ganas que yo de que su proyecto sea invertible.
Poder compartir este conocimiento me garantiza en poco tiempo lanzar el proyecto que estoy liderando de tal forma que entre todos seamos capaces de conseguir un impacto social positivo. Si quieres conocerlo solo tienes que conectar conmigo.
Y si todavia no conocéis lo que es el programa Nuclio Founders y queréis emprender, os sugiero que forméis parte del ecosistema que están creando.
Cuando conoces los factores y variables que hacen fracasar 1 de cada 10 startups, y la estadística no decrece, que mejor que los que han pasado por este viacrucis nos den los consejos oportunos para que nuestro siguiente proyecto ostente la capacidad para ser sostenible, viable e invertible.
Además, y hay que decirlo, que un emprendedor tenga que cerrar el proyecto que lidera no es un problema es una experiencia más que te acerca al éxito. Lo peor es, como decia hoy Sergi Benet, el co-founder de MELLER, que haya emprendedores que cierren la empresa y sigan manteniendo una deuda para toda su vida. Durísmo.
Solo hablando con emprendedores sabemos el esfuerzo que hacemos para crear valor para nuestra sociedad aunque a veces parte de esta sociedad no lo entienda. Nos jugamos nuestras vidas y a veces la de nuestras familias por algo en lo que creemos de verdad.
Y emprender no todo el mundo puede hacerlo.
Como decia ayer Mario Brassesco, en otra sesión memorable con Carlos Blanco;
¿Y tu qué haces?
Emprendes o juegas a emprender.
Son dos formas de ver la vida pero con un resultado muy distinto.