Learning Organizations
Darwin allá por 1859 en su libro “El origen de las especies”, dijo: “Las especies que sobreviven no son las más fuertes, sino aquellas que se adaptan mejor al cambio”. Ahora mismo estamos en tiempos de cambios continuos, impulsados por la aceleración tecnológica. Una vida acelerada donde se desdibuja la vida que conocemos, las formas de las relaciones, los negocios y las formas de hacerlos, incluso los puestos de trabajo. Una vida donde el primero en llegar adquiere la ventaja competitiva para sobrevivir y deja a los demás a distancia.
Cuando nuestro entorno se transforma, nos toca aprender habilidades nuevas y hacer las cosas de otras maneras para adaptarnos, o morir. Si tu ritmo de aprendizaje es menor que el ritmo de cambio, terminaras cayendo.
En un artículo de HBR se describe a las organizaciones que aprenden como aquellas que “son expertas en crear, adquirir, transferir conocimientos, y en modificar su comportamiento para reflejar los nuevos conocimientos y percepciones.”, es decir aprenden y se adaptan.
Los retos que tenemos en la actualidad son tantos y tan variados, que el aprendizaje que se requiere en las organizaciones transciende lo individual y puntual. Las 3C´s nos ayudan a entender el camino a seguir:
· Continuo, no bastan formaciones puntuales que aun estresan más nuestras agendas y terminan desaprovechándose en gran medida (en el mejor de los casos apenas un 10-15% se convierte en conocimiento aplicado). Hemos de implementar la cultura del aprendizaje continuo.
· Colectivo, unos pocos afortunados aprendiendo nos sacarán de apuros en el corto plazo (como el equipo que basa su éxito en una estrella), pero no construirán un futuro sostenible. Tenemos que involucrar a toda la organización, y despertar la inteligencia colectiva. "El talento gana partidos, el equipo gana campeonatos".
· Compartido, el aprendizaje no puede ser un tesoro escondido, nace en grupos y se comparte con toda la organización, facilitando el desarrollo de toda ella, activando la retroalimentación de otros grupos.
Eso nos lleva a organizaciones donde el aprendizaje es algo más que la suma de individuos que aprenden individualmente y de individuos inteligentes. Necesitamos instrumentos que nos conecten. Que conecten el conocimiento para generar nuevo conocimiento. Conectar lo individual con lo colectivo.
¿Qué hacer para empezar a andar el camino? ¿Por dónde empezar? El primer paso el preparar a la organización y sus trabajadores:
· Visión compartida: Construir una visión única donde el aprendizaje 3Cs es estratégico y no solo un elemento formativo.
· Mente de principiante: Fomentar una mentalidad de crecimiento, de descubrimiento, de cuestionamiento constructivo, de curiosidad, como llave para el futuro.
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· Entorno de aprendizaje seguro: para aprender tendremos de equivocarnos, hazlo rápido y crear estructuras que faciliten los aprendizajes sobre los errores (sin buscar culpables).
· El ejemplo de los lideres: permite que puedan decir que “no lo saben” o “vamos a averiguarlo juntos”. Haz que ellos sean la punta de lanza del proyecto, el ejemplo a seguir.
· Empieza por un grupo piloto: elije a tus campeones para que sea un éxito, para generar el deseo en otros de ser uno de ellos. Si lo hacemos bien, el crecimiento será orgánico.
· Muscular la capacidad de aprender cosas: crea hábitos de aprendizaje semanal, aprende a aprender (al principio no importa mucho el contenido) para que después puedas adquirir todo lo que necesites con rapidez.
· Utiliza tecnología: Para llegar a toda nuestra organización necesitaremos tecnología, plataformas de aprendizaje digital que te acompañen y asesoren a la vez que te ofrecen formaciones digitales.
· Perfiles T-Shape: empieza a pensar y contar la importancia de ser maestro en al menos una especialidad, y aprendiz de muchas disciplinas.
En mi experiencia acompañando a empresas a ser una Learning Organizations, he visto como este camino desarrollaba personas, las unía en equipos, reducía los silos interdepartamentales, conectaba a personas de empresas adquiridas, se conseguían resultados que entusiasmaban, atraía al talento joven, o transformaba la cultura de la empresa.
¿Cuándo empiezas a sembrar tu futuro?