Del desánimo y el temor a la longanimidad
La pandemia del coronavirus avanza sin que se vea aún una clara luz al final del túnel, especialmente para los países latinoamericanos. En Costa Rica, después de haber tenido bastante éxito en los primeros meses – cosa que alimentó nuestra seguridad y nuestro orgullo nacional – los números han desmejorado en el último mes, y con ellos, esa seguridad y ese orgullo que habíamos acumulado.
A raíz de este deterioro en algunos de nuestros resultados, y de estar siendo testigos de cómo las buenas noticias sobre el manejo de la pandemia se han ido tornando en malas noticias casi todos los días, he notado que ha habido un impacto en la moral de la gente. Estoy percibiendo más pesimismo y frustración, e incluso alguna tendencia poco constructiva a buscar culpables para canalizar el malestar. He escuchado y leído en las redes sociales a muchos líderes expresando su disgusto, su cansancio y su desilusión. Es probable que este pesimismo esté siendo llevado también a los ambientes y a las relaciones de trabajo, con el potencial impacto negativo en la motivación y en la productividad.
Ante esta pérdida de entusiasmo y de optimismo, el primer paso es recordarnos a nosotros mismos que somos humanos y que debemos reconocer, abrazar y procesar nuestras emociones negativas (temor, tristeza e ira en todas sus formas). No es saludable forzarnos a buscar siempre lo positivo, o negar lo que está ocurriendo para mostrar siempre nuestra mejor cara.
Lo mejor es tomarnos el tiempo para reconocer que podríamos tener miedo, tristeza o enojo en cualquiera de sus manifestaciones. Podemos hacerlo de diferentes formas:
· Hablando sobre esto con nuestra gente cercana.
· Escribiendo sobre lo que sentimos para clarificarlo y manejarlo mejor.
· Reflexionando para entender qué está causando nuestro malestar y “ponerle nombre” a cada emoción que estemos sintiendo.
· Explorando nuevas formas para cuidarnos.
· Y buscando mecanismos para abrazar nuestra emoción no deseada.
Una vez que hagamos esto, estaremos en mucha mejor capacidad, desde el punto de vista del desarrollo de nuestra inteligencia emocional, para decidir qué vamos a hacer y cómo movernos a un espacio más productivo. En este proceso, podemos:
· Buscar recursos internos para enfocarnos en lo que necesitamos.
· Activar el apoyo de nuestro equipo o nuestro sistema de apoyo para movernos juntos en una dirección acordada.
· Controlar cuánto tiempo le daremos atención a los pensamientos negativos que lleguen a nuestra mente.
· Desarrollar mecanismos para cultivar nuevas destrezas como la paciencia, la perseverancia y la determinación.
· Decidir enfocarnos con disciplina en lo que necesitamos hacer.
· Encontrar nuevas formas de enfrentar las dificultades cotidianas.
· Desarrollar paciencia y perseverancia.
Al llegar a este punto, estaremos desarrollando nuevas capacidades, que casi solo se pueden desarrollar cuando uno atraviesa una crisis (¡Bendita entonces esta pandemia que nos permite crecer!). Estas nuevas capacidades no son nuevas, se conocen en nuestro idioma como “longanimidad”.
La longanimidad, palabra que en latín significa “alma extensa”, es la capacidad de perseverar con paciencia y florecer con constancia de ánimo ante situaciones adversas. Se fortalece en la medida en que superamos reiteradamente situaciones de adversidad. Es la resiliencia sostenida en el tiempo.
Cuando una persona desarrolla longanimidad, también genera generosidad, compasión, empatía, bondad y actitud de servicio. ¡Qué formidable destreza es la longanimidad!
Por supuesto que esta destreza es un camino. No se aprende académicamente. Se aprende en la universidad de la vida en la medida en que una persona desarrolla su inteligencia emocional cuando las condiciones adversas permiten este desarrollo.
Y aquí estamos en 2020, con una pandemia que de momento nos desanima y da temores, con la oportunidad de tomar esta crisis como un laboratorio para nuestro crecimiento personal que podría tener un excelente impacto en la forma en que enfrentemos otras crisis en el futuro. Los líderes y cualquier persona que lo quiera, pueden utilizar este tiempo constructivamente para desarrollar una destreza que es una verdadera virtud.
Estas son algunas acciones que podemos ejecutar para desarrollar la longanimidad:
· Reconocer, abrazar y procesar las emociones negativas que vayan surgiendo de acuerdo con lo indicado arriba.
· Decidir cada día utilizar las dificultades que se presenten para ser mejores personas.
· Planear qué es lo que necesitamos alcanzar para movernos a una situación deseada.
· Cuando se esté en medio de la dificultad, reflexionar en cuáles son las acciones de perseverancia y de paciencia para ponerlas en práctica.
· Escoger mantener una constancia de ánimo positivo todos los días.
· Perdonarse a sí mismo cuando se enfrenten nuevas emociones negativas, cuando se sienta que se está dando un paso hacia atrás, o cuando se sienta desfallecer.
· Abrir espacio para cultivar destrezas como la generosidad, la bondad, la compasión, la gratitud, la empatía, y el espíritu de servicio.
¡Adelante, pues! ¡Que esta crisis no pase sin que hayamos crecido, aprendido y avanzado en nuestro desarrollo!
Estas son algunas preguntas para revisar con su equipo:
· ¿Qué emociones negativas prevalecen en este tiempo en nuestro ambiente? ¿Cuál enfrenta cada uno con mayor frecuencia?
· ¿Qué recursos podemos compartir o explorar para sobreponernos a las emociones negativas y emprender estados de ánimo más productivos?
· ¿Qué acciones o prácticas podemos utilizar para desarrollar longanimidad (la perseverancia y paciencia para enfrentar y crecer en la adversidad con constancia de ánimo)?
· ¿Cómo podemos apoyarnos unos a otros?
Te enseño a reinventarte para que vivas tranquilo a pesar de las circunstancias | Facilitadora inspiracional -transformación individual y organizacional | Lic en Ciencias del Comportamiento | Autora Libro Dale Vuelta
10 mesesArtículo muy interesante Luis Fernando Sanchez. Importante es mantener la fe en épocas adversas. “Nunca está más oscuro que cuando va a amanecer”!
Ejecutiva senior en estrategias comerciales, desarrollo de nuevos negocios y proyectos estratégicos en consumo masivo | Apasionada del crecimiento innovador, rentable y apalancado en la tecnología.
4 añosMuy bueno Luis! Creo que sería útil para alguno de nuestros usuarios que noto bastante afanados en este arranque de mes. Lo podemos compartir en el perfil de Bemus?