Las mesetas profesionales.
21.10.2024
Las mesetas profesionales. Recuperar el empuje y salir del estancamiento.
En nuestra vida profesional, es común atravesar momentos donde, aunque todo parece marchar bien, sentimos que dejamos de crecer o aportar valor.
A veces, entramos en una "meseta", en la que la procrastinación, el cansancio emocional y la búsqueda constante de aprobación pasan desapercibidos, pero en realidad son señales claras de que algo no está funcionando como debería.
Detectar y entender estas señales puede ser el puntapié para salir de ese estancamiento y retomar el rumbo hacia nuestro desarrollo.
¿Te identificás con alguna de estas señales?:
- Procrastinación no habitual: Comenzás a postergar decisiones y tareas importantes, cuando antes te sentías productivo y al mando.
- Sensación de "piloto automático": Cumplís con tus responsabilidades, pero sabés que podrías dar más si estuvieras verdaderamente conectado con lo que hacés.
- Dependencia de la validación externa: Buscás con frecuencia la aprobación de los demás para sentir que estás haciendo las cosas bien, pero tu motivación interna se va desvaneciendo.
- Fatiga emocional: Te sentís agotado mentalmente, como si estuvieras arrastrando un peso que no podés soltar.
¿Por qué puede suceder esto y cómo podemos superarlo?
Procrastinación como respuesta al perfeccionismo:
La procrastinación no siempre es un reflejo de falta de disciplina.
A menudo, es una respuesta al perfeccionismo y al miedo a fallar. Cuando nos exigimos demasiado, el perfeccionismo se convierte en un obstáculo, bloqueándonos por temor a no cumplir nuestras propias expectativas o las de los demás.
Sugerencia práctica: Reajustá tus expectativas. Adoptá la idea del "progreso suficiente", donde el objetivo no es la perfección, sino avanzar de manera constante. Recordá que solo podemos actuar en lo posible; lo que queda fuera de esto es solo fruto de nuestros pensamientos, no de la realidad.
El ciclo de la validación externa y la pérdida de autoconfianza :
Cuando dependemos en exceso de la validación externa, nuestra autoconfianza empieza a depender de lo que los demás piensan. Esto debilita nuestra motivación interna y nos hace más vulnerables a la crítica o a la falta de reconocimiento.
Sugerencia práctica: Incorporá una rutina de autoevaluación reflexiva. Al final de cada día o semana, revisá tus logros en función de tus propios criterios. Focalizate en la calidad de las decisiones que tomaste, en cómo resolviste problemas y en las iniciativas que impulsaste. Asegurate de que tus métricas sean realistas y no dependan de la validación externa.
La desconexión y el peligro del "piloto automático" :
Cuando caemos en la rutina del "piloto automático", dejamos de asumir desafíos que nos motiven. Esto genera un estancamiento que puede llevarnos a sentirnos vacíos y desconectados de nuestro trabajo.
Sugerencia práctica: Realizá una revisión estratégica de tus objetivos. Preguntate si las metas que te propusiste siguen siendo relevantes y si todavía te entusiasman. Si ya no te motivan, replanteá tus metas para alinearlas con tus valores y aspiraciones profundas. Si es necesario, buscá la guía de un mentor o especialista.
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Tambien, puede ocurrir que sea necesaria una customización de los objetivos intermedios que estás utilizando para escalar y llegar a cumplir esas metas.
A veces, necesitamos realizar una “auditoría” de los medios que estamos utilizando concretamente, ya que pueden entrar en coalición entre ellos, y eso nos puede generar profundas contradicciones respecto de nuestros propósitos. Quizá, antes de cambiar nuestros objetivos prioritarios o metas debamos descartar o modificar la manera en que lo estamos haciendo.
Sugiero usar la jerarquía de objetivos o hierarchy of goals, que es un modelo que organiza los objetivos desde los más estratégicos hasta los más tácticos, ayudando a alinear esfuerzos diarios con metas a largo plazo para asegurar que cada acción contribuya al logro de los objetivos generales.
Evaluación objetiva frente a distorsiones cognitivas :
A menudo, los problemas profesionales se agrandan en nuestra mente debido a distorsiones cognitivas, como el pensamiento catastrófico o el "todo o nada". Estas distorsiones nos hacen ver las situaciones de manera más grave de lo que realmente son, generando un desgaste emocional innecesario.
Sugerencia práctica: Aplicá la técnica del reencuadre cognitivo. Cuando enfrentas una preocupación, escribí tus pensamientos tal como los sentís (en papel). Luego analizalos desde una perspectiva objetiva, haciéndote preguntas como:
- ¿Cuáles son los hechos concretos?
- ¿Qué alternativas tengo para abordar este problema?
Por último, propongo un ejercicio, super probado con éxito:
Enumerá cuántas veces al día, semana o mes anticipás "catástrofes".
Luego, confrontá esos pensamientos con la cantidad de veces que efectivamente sucedió lo que temías.
Probablemente descubrirás que la mayoría de esas preocupaciones no tienen sustento real o están exageradas, lo que genera una carga innecesaria de ansiedad.
Es normal sentir que hemos perdido el empuje en algún momento, pero lo importante es reconocer las señales y actuar a tiempo.
Las mesetas profesionales no son el final del camino, sino oportunidades para recalibrar, reflexionar y ajustar nuestro rumbo.
Podemos transformar esos momentos de estancamiento en trampolines para un crecimiento más consciente, compasivo y coherente con nosotros mismos.
Gracias,
HERNAN NOBARU
Psicólogo/Consultor